viernes, 30 de noviembre de 2012

Teoría de la motivación humana: De 1943 al 2012


En algún momento de nuestra vida, hemos oído hablar de la pirámide de Maslow, una teoría sobre las necesidades humanas y la motivación, que desarrolló el psicólogo Abraham Maslow en 1943; está claro que en la actualidad, varios años después, la pirámide ya ha perdido su forma o en todo caso, su lógica – bajo mi criterio – no porque no tenga sentido, sino porque hemos cambiado los parámetros a base de buscar la supervivencia en lugar de la felicidad.

Básicamente, Maslow agrupaba las necesidades humanas en diferentes niveles de una pirámide, en donde sólo se atienden las necesidades superiores cuando se han satisfecho las inferiores, claro, esto es según el pensamiento de la época; intento reflexionar en como variaría en la actualidad.

En la base se encuentran las necesidades básicas – Fisiología - comer, hidratarse, respirar, la vestimenta, el sexo – en éste caso el tamaño de la base varía según la persona, y no va con doble sentido, hablo de la pirámide – la temperatura corporal, etc. En este nivel ya encontramos diferencias, por ejemplo, para algunas personas la vestimenta es algo fundamental, que podría indicar la forma de ser de una persona vista por otra, o generar un prejuicio de una tercera persona, por lo que estaría en un nivel diferente; también hay algunos casos que ajustan la "alimentación" para satisfacer una necesidad de un nivel superior, pero ya lo comentaremos más adelante. Por otra parte hay lugares donde el hecho de poder comer ya no se cumple – lean “Salvemos a los niños” – pero en esos casos no hay pirámide que valga.

En el siguiente nivel está la seguridad y protección, el hecho de sentirnos seguros y protegidos, de nuestra salud, el tener un hogar, la seguridad en cuanto al empleo e ingresos, el núcleo familiar, la sanidad, el poder asegurar la alimentación futura, la educación, el tener un coche, etc. 
Ahora bien, pensemos la situación de éste nivel en el 2012, yo no lo veo claro, seguramente muchas gente estará de acuerdo conmigo. Dependiendo de la zona geográfica, del país, del continente, algunas se cumplen y otras no, hay sitios que aseguran la educación pero no hay seguridad al salir a la calle, en otros hay seguridad pero cinco millones de personas no tienen empleo, con lo que no pueden proyectar ni los próximos dos meses; en otros sitios pierden su hogar y se quedan en la calle. Inmigrantes que se encuentran lejos de su núcleo familiar y pasan años sin verse. Podría seguir, pero creo que todos, reflexionando un poco, sabemos exactamente los puntos que varían actualmente.

Llegados a este punto, me gustaría mostrar un vídeo, de la campaña “Nunca dejes de viajar” de www.peru.info en donde podemos darnos cuenta, si realmente vale la pena centrarnos en tener, tener, tener y sobrevivir, o ser felices.




Luego de ver el video, y plantearnos si lo que estamos haciendo es lo correcto, seguiremos con la pirámide.

En el siguiente nivel se encuentran las necesidades sociales o de afecto, como la amistad, el amor, la intimidad sexual como relación, el sentirse dentro de un grupo o círculo de personas, etc. Este tipo de necesidades se generan a nivel colectivo, dependiendo de la sociedad. ¿Cómo analizaríamos este punto actualmente? En donde a veces la unión a un determinado circulo oculta un fin ganancial, en cuanto a mejorar el status, o el término “amistad” se utiliza con demasiada habitualidad, y el amor - que decir - yo creo que era complicado en 1943 y también lo es en 2012; en cuanto a la intimidad sexual, hay mucha más libertad, aunque peligra cuando roza el libertinaje. Está claro que no se puede generalizar en éste nivel, pero mi opinión es empírica en cuanto a mis vivencias, evidentemente.

En el penúltimo nivel está la necesidad de estima y reconocimiento, que por una parte es el respeto a uno mismo, la confianza, los logros, la dignidad, y por la otra el reconocimiento de los demás a nuestra persona. En este caso nos encontramos con la necesidad de llamar la atención, las personas con una baja autoestima generan un complejo de inferioridad y tienden a resaltar algún otro nivel de la pirámide para equilibrar; o en todo caso una autoestima alta nos puede llevar al éxito, sin llegar a ser pedante o soberbio. Aquí recalcaría que actualmente, muchas personas son capaces de no satisfacer algún nivel inferior, con tal de realizar algún logro y resaltar, por dignidad o reconocimiento a cualquier precio, por ejemplo: “Comer lentejas todos los días, para poder comprarse un coche de alta gama” – Por cierto, me gustan mucho las lentejas –

Por último se encuentra la autorrealización, se llega a este punto cuando se cumplen todos los niveles anteriores, sin excepción, cuando uno ya le encuentra sentido a todo esto, sentido a su vida.


Según Maslow, nos pasamos la vida persiguiendo esto, yo me pregunto ¿Le podemos seguir llamando “pirámide”? ¿Cuál es la forma real en la actualidad? ¿Realmente nos pasamos la vida buscando poder cumplir todo esto? Yo no estoy del todo seguro, yo creo que principalmente, lo único que buscamos todos en la vida, lo único, es ver a la persona que amamos cuando  abrimos los ojos por la mañana.

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