viernes, 24 de mayo de 2013

Sentar cabeza. ¿Utilizamos correctamente ésta expresión? Definición dentro de la globalización


Es habitual oír a la gente utilizar la expresión "sentar cabeza" en ciertas ocasiones con una certeza inquietante que por lo menos a mi me hace reflexionar. ¿Se relaciona la expresión con una etapa de la vida en la que se consigue una estabilidad emocional, laboral o económica? ¿A formar una familia? ¿A tener hijos? ¿O al echo de haber cumplido o dejado atrás etapas relacionadas con la juventud?. Pero, ¿quién define esas etapas? ¿Quién confirma a modo de norma que determinada etapa va ligada a la juventud?
Evidentemente, si hacemos lo que hace todo el mundo, y no es ir a la biblioteca -que sería lo correcto- sino buscarlo por internet, podemos encontrar definiciones de la expresión tan escuetas como: "Hacerse juicioso o reflexivo"; "Cambiar el rumbo de una vida alocada a una vida más tranquila", o definiciones más extensas explicando el origen de la expresión en la ganadería. Está claro que si fuera tan simple, no tendría margen para mi reflexión, y no es éste el caso.
Para comprender dicha expresión me gustaría contar parte de mi propia historia y así utilizando mi ejemplo - que es el que conozco- intentar llegar a una posible conclusión.

San Carlos de Bariloche
Soy Argentino, y a mis 34 años tengo dos migraciones sobre mi espalda. Dicho así, parecería que fuesen una carga, pero todo lo contrario. Hasta los 23 años viví en San Carlos de Bariloche, una ciudad en la Patagonia Argentina - que por cierto, recomiendo visitar porque es muy bonita - en ese momento decidí migrar a España, concretamente a Castelldefels cerca de Barcelona, en donde viví algo más de 10 años. Hace unos meses decidí migrar por segunda vez, esta vez hacia Reino Unido, donde luego de un paso fugaz por Londres, terminé en Cardiff, Gales, donde vivo actualmente. Al conocer otras culturas, otras formas de actuar o pensar ante un mismo problema o situación, otra idiosincrasia. Pronto me di cuenta que en la diversidad está el verdadero crecimiento, ya que nos lleva a un intercambio de conocimientos fuera de los cánones marcados por la sociedad en la que vivimos.

Cuento todo esto, porque llegados a este punto, es cuando me he dado cuenta que la definición de "sentar cabeza" es mucho más amplia y difícil de asociar a una etapa de la vida en concreto de lo que me imaginaba.
Esta "estabilidad", llamémosle así por el momento, ¿cuando se produce? ¿Qué hay que hacer para mantenerla? ¿Cómo se llega? ¿A partir de que punto deja de ser estable un proyecto, una idea, una experiencia, una vivencia, para convertirse en una locura o una irresponsabilidad? Y ese concepto de "locura", ¿quién lo define? ¿Aquellos que lo consideran imposible? ¿Aquellos que piensan que hay que asumir demasiado riesgo? ¿Aquellos que creen que el sacrificio es muy grande? ¿Aquellos que piensan que no es el momento adecuado? ¿Aquellos que dicen que ya no tienes edad para eso? ¿La sociedad? ¿Tu familia? ¿Tus amigos? ¿O eres tú? ¿Acaso los visionarios no son simplemente personas que ven un proyecto o un posible crecimiento personal donde otros ven esa temida "locura"?

"Quien no encaja en el mundo, está cerca de encontrarse a sí mismo" Hermann Hesse

Con el tiempo aprendí a ser yo. A hacer lo que me dicta el corazón. Aprendí a no intentar cumplir las expectativas que los demás tienen sobre mi, sino a cumplir mis propias expectativas. Aprendí que no siempre la gente se alegra de tus éxitos o se entristece con tus fracasos, que muchas veces ven el resultado de tus decisiones sin conocer los sacrificios que has tenido que realizar. Aprendí que el físico atrae pero la personalidad enamora. Aprendí que los prejuicios no sirven de nada, solo sirven para perder la oportunidad de conocer gente muy interesante. Aprendí que cuando se quiere se puede. Aprendí que en la tenacidad, el sacrificio, la empatía y la positividad esta el secreto del éxito. Aprendí a no esperar nada de nadie, porque esperar siempre duele. Aprendí que los amores pueden terminar en una noche. Aprendí a no entrar en un tren sólo porque otros entraron. Aprendí a escuchar a todos pero a la hora de la verdad decidir sólo. Aprendí a creer en mi mismo sin llegar a ser arrogante, conociendo mis limitaciones y sabiendo que puedo mejorar. Aprendí que una derrota es una victoria encubierta. Aprendí a reír cuando estoy triste. Aprendí que nadie puede hacerte sentir inferior o infeliz sin tu consentimiento. Aprendí que los problemas no son eternos. Aprendí a primero dar si quiero recibir. Aprendí a pedir ayuda si la necesito. Aprendí que la agresividad no lleva a ningún sitio, y que por lo general oculta una inseguridad. Aprendí que tengo más preguntas que respuestas. Aprendí que cuando uno cree saber todas las respuestas, la vida te cambia las preguntas. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada, y perdiendo también se gana. Aprendí a desaprender lo que no me hace falta saber. Aprendí que no sabemos de lo que somos capaces de hacer hasta que no tenemos otra opción que darlo todo.

Puede parecer que me estoy alejando de la definición de "sentar cabeza", pero no es así. Justamente mi idea es sumar todo esto a la posible definición de la expresión para que a la hora de utilizarla seamos más selectivos y comprendamos todo lo que ésta conlleva.

Mis propias decisiones, a veces acertadas, otras veces erróneas,  a veces apresuradas, y otras veces meditadas durante mucho tiempo, me han ayudado en cierta medida a construir un camino de aprendizaje, pero ni mucho menos fácil, de hecho he tenido que asumir un alto precio por mis decisiones, como llevar cinco años sin ver a dos de mis hermanos, dos años sin ver a mis padres, doce años sin pasar unas fiestas de Navidad en familia o perderme el crecimiento de mis sobrinos, aquellos que alguna vez tuve durmiendo sobre mi pecho, y ahora entre una visita y otra pasaron a ser adolescentes. De vez en cuando me pregunto si el crecimiento emocional o el aprendizaje basado en las propias experiencias es directamente proporcional al sacrificio que uno tiene que realizar para adquirirlo.

"Un día tu vida pasará delante de tus ojos. Asegúrate de que valga la pena verla"

Algunas personas dirán que no tengo nada, otras en cambio dirán que tengo mucho y a otras directamente no les importará lo que tengo. Llegados a ese punto de equilibrio, acaso no estaríamos más cerca de lo que podríamos llamar "sentar cabeza"? No importa cuando llegues a ese punto de equilibrio, no hay una escala ideal, tu entorno puede llegar a decirte cuando "deberías", pero piensa que solo te incumbe a ti, que la escala te la marcas tú. No te quedes en un sitio solo porque es más fácil vivir allí, quédate donde te sea más fácil ser feliz. Y no te arrepientas de lo que haces, de todo se aprende, arrepiéntete de lo que no haces; y no digas que algún día lo harás, hazlo ahora, hoy.

"Se trata de vivir mejor el presente sin la ilusión de que el futuro pueda ser controlado"

Hay un dato curioso sobre esta expresión, me ha resultado imposible encontrar alguna definición, por escueta o extensa que sea, que la relacione con ser feliz. Da que pensar, no?

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12 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias Eva!! Con que le parezca interesante a una sola persona, mi objetivo ya está cumplido. Saludos!!

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  2. Me encantaron tus palabras. Y las considero más que ciertas.
    Gracias por compartirlas.

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  3. Tu vida y mi vida parecen como dos gotas de agua! O acaso será tu mi alma gemela! : ) es impresionante lo que me has hecho sentir con tus palabras. Un saludo y un bso!

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    1. Muchas gracias por tus palabras! Me alegro que mi reflexión te haga "sentir". Te mando un abrazo y espero que mi humilde blog ilumine en cierta medida tu alma.

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  4. Me gustó tu reflexión. Me veo en una situación en que tengo muchas puertas o caminos por trazar, me acabo de titular y conocí a una chica con quien me gustaría formar algo grande, y llegar en un futuro próximo a formar una familia. Pero no tengo idea de qué camino ni cómo hacerlo puesto que vive en una ciudad vecina, y me han ofrecido trabajar muy lejos de ella ...

    Saludos

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    1. Hola Ignacio, muchas gracias por tu comentario.

      Una vez le preguntaron a un hombre —¿tú que tomas para ser feliz?, y él respondió: —decisiones, tomo decisiones.

      No importa si nos equivocamos 40 veces, lo importante es levantarse y seguir. Aquel que siempre duda en dar el siguiente paso, se pasará toda su vida en un solo pie.
      No lo veas desde lo racional, sino desde lo emocional, desde el corazón. Las decisiones más importantes no tienen explicación racional, estamos pre-programados a hacerlo de esa manera porque en el fondo "aprendimos" que eso nos da seguridad, pero me pregunto: ¿seguridad de qué? ¿De qué saldrá bien? ¿De qué no nos equivocaremos? Lo siento amigo, eso no se puede saber nunca, ¿pero acaso la vida no es eso? El amor es un riesgo que vale la pena correr.

      Recuerda, a veces se gana y a veces se aprende.
      Hazle caso a tu corazón, él es sabio. Y recuerda, cuando todos sepamos que la vida no se trata de otra cosa que de "dar", es cuando le daremos el verdadero sentido a nuestra vida.
      Un fuerte abrazo!

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  5. Muy interesante tu exposición, da para comenzar a pensar y reflexionar.

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  6. yo la relaciono de la misma manera, ser feliz es una decision que solo nosotros mismos podemos tomarla...gracias por compartir parte de tu vida..que creo se parece mucho a las de varios aqui..saludos y abrazos a donde te encuentres :)

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    1. Muchas gracias Maricela por tu comentario. Un abrazo desde Barcelona.

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  7. Me imagino de donde vendra esa frase..."sentar cabeza"
    Quiza nuestros ancestors asi se comunicaban y al paso del tiempo el lenguage evoluciono pero mantuvimos esa frase de esa manera por alguna importante razon. Quiza...

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